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Hay que hacer un plan de negocios para la crisis

El flujo de caja es uno de los temas que más preocupa a los empresarios por estos días de cuarentena obligatoria, debido a la emergencia sanitaria provocada por el COVID-19. Gran cantidad de empresarios andan sumando y restando para ver cuánto tiempo pueden aguantar frente a las restricciones impuestas por el Gobierno para atender esta crisis.
MisiónPyme habló con Sergio Cárdenas, socio de Valora Consultoría SAS y experto en finanzas, quien aporta algunos puntos clave para tener en cuenta para la toma de decisiones, que inciden en el futuro de la compañía tanto a corto como a mediano plazo.

¿Cómo aprovechar las medidas que ha tomado el Gobierno para ayudar a los empresarios a transitar la crisis?

Todas las medidas tienden a buscar un impacto positivo. En temas empresariales, se habla de la pequeña y mediana empresa y, por extensión, estas ayudan alivian la economía individual de personas que se dedican a trabajos independientes

Todas estas medidas que está sacando el Gobierno y que van a seguir saliendo están básicamente orientadas a sobrepasar un bache, que tiene un periodo de tiempo todavía incierto y que es tremendamente costoso en términos de la falta de generación en el flujo de caja y las consecuencias que se produzcan, como el impacto en la producción, en el empleo, y en general, en las variables que mueven la economía.
Las empresas que están viendo día a día el anuncio de estas medidas tienen que, responsablemente, tratar de entender de qué se tratan y cuáles aplican a su negocio para buscar los mecanismos de apoyo gubernamental.

¿Cómo gestionar el flujo de caja en estos momentos?

En momentos de crisis, de una reestructuración en momentos como los que estamos viviendo, el foco de atención debe estar ciento por ciento centrado en la caja. Hay que entender los flujos de caja que están ingresando; de los normales que tiene una empresa, determinar cuáles están en riesgo y cuáles no, y en qué magnitud. Identificar cuáles son los flujos de caja que van a dejar de seguir entrando y así poder tener un panorama un poco más claro -y ojalá ácido- de qué esperar en términos de ingresos en un periodo prudencia al de tiempo, que todavía no sabemos bien cuál va a ser.

Desde la perspectiva de costos y gastos, lo que tienen que hacer es identificar cuáles salidas de efectivo son más administrables. ¿En qué sentido? Uno puede tener estructuras de costos y gastos fijos y variables en las empresas y algunas de las variables, si no todas, son -en situación de estrés financiero- muy manejables porque se reducen a lo mínimo porque no hay actividad.

Los costos y gastos fijos deben tener mucha mayor atención y el objetivo es tratar de ver cuáles se pueden optimizar, reducir, posponer o eliminar del todo. Es reducir la salida de efectivo a la mínima expresión posible que le permita viabilidad, así sea en un escenario muy austero a la empresa.

El punto es: conocer muy bien dónde está parado, desde el punto de vista del flujo de caja, y tomar rápidamente las medidas que le minimicen el consumo de caja frente a la clara disminución de los ingresos, para así poder entender con cuánto tiempo de caja cuenta.

¿Cómo alivianar la estructura de costos y gastos?

Hay dos formas. Una, conocer muy bien tu negocio, en particular cuáles son aquellas líneas de costo y gasto que son absolutamente esenciales para la generación de ingresos, y tratar de racionalizar aquellos que no son esenciales, simplificarlos, minimizarlos o eliminarlos del todo.

Otra metodología, es la construcción de un presupuesto base igual a cero. Esto es repensar la compañía, olvidarse de lo que se tiene hoy en día y pensar cómo montaría la empresa de ceros con lo mínimo posible. Esto permite identificar el objetivo al que puedes llegar con una operación absolutamente liviana y comenzar a ajustar lo que se tiene actualmente para alcanzar ese objetivo.

¿En qué momento tomar un crédito ante tanta incertidumbre?

Hay diferentes perspectivas. Buena parte de las ayudas que está planteando el Gobierno es facilitar crédito en condiciones flexibles y orientadas a solventar la nómina y aquellos aspectos que son esenciales para la empresa.
La recomendación es que siempre que tengan la posibilidad de conseguir una línea de crédito, que le dé oxígeno y flexibilidad durante este tiempo, es prudente tomarla. Es prudente construir un colchón de reserva, algún recurso que le permita sobrellevar los gastos, sobre todo los fijos.
Esto tiene un costo, sin duda. Más allá del costo financiero, está el costo, en un futuro, de tener que salir a pagar la deuda o el préstamo que se les está otorgando a las empresas.
Acá tiene mucho que ver la capacidad que tenga la empresa para salir el bache, y qué tan rápido lo puede hacer, y entender bien la dinámica de su flujo de caja de recuperación.
Yo pienso que los bancos, mientras pasa la crisis, van a flexibilizar los créditos y una vez se entienda cómo es el perfil de recuperación de la economía y de las empresas dentro de la economía, van a abrir espacios para que los empresarios negocien, planteen, reperfilen y establezcan los plazos que más le casen con sus proyecciones.

Sin embargo, hay sectores que deben ser más cautos y responsables con las líneas de crédito, porque la recuperación va a ser más lenta. No se sabe cómo van a reaccionar sus flujos de caja a futuro, porque va a prevalecer en la gente una mentalidad de austeridad, de ser precavido y gastar menos. Aquí cabe el sector de turismos, hoteles, restaurantes, por ejemplo. Lo que yo recomiendo es que, así como un empresario formula un plan de negocios cuando tiene una iniciativa, un nuevo proyecto, el lanzamiento de un producto, debe hacer un plan de negocios para una situación de crisis orientado a pasar el bache. Tenemos que identificar fuentes de recursos, compromisos de pago, obligaciones en el corto y media plazo, si se van a requerir fondos adicionales saber de dónde van a venir, etc.
Es importante saber muy bien qué activos tengo en mi empresa en estos momentos, cuáles pueden ser generadores de renta recurrente, cuáles no, cuáles podría vender en un momento dado para generar la liquidez que requiero. Es hacer una evaluación desde la perspectiva de un plan de negocios en un horizonte a 12, 18 o 24 meses.

 

MisiónPyme sigue con esta serie de testimonios de empresarios y analistas con ideas que aporten y les permitan transitar esta época de cambios.

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