En 2025, la pobreza monetaria en Colombia bajó a 28%, el nivel más bajo del siglo, según el DANE. Casi 1,8 millones de personas salieron de esa condición en un solo año. Parte de esa mejora coincide con un salario mínimo que subió 23% para 2026 y con remesas que, según el Banco de la República, se mantienen en niveles históricamente altos, pero crecen más lento que en 2025. Si tu negocio depende del bolsillo del consumidor colombiano, aquí está la fotografía completa del ingreso de los hogares.
Menos pobreza, más ingreso disponible
Según el boletín técnico de pobreza monetaria del DANE, publicado el 12 de junio de 2026, la pobreza monetaria nacional bajó de 31,8% en 2024 a 28% en 2025, el nivel más bajo del siglo. En términos de personas, casi 1,8 millones de colombianos salieron de esa condición en un solo año. La pobreza extrema también bajó, de 11,7% a 9,6%, y por primera vez desde que existe la medición, el número de personas en esa situación se ubicó por debajo de los 5 millones. El coeficiente de Gini, que mide la desigualdad del ingreso, pasó de 0,551 a 0,531, una reducción relevante en un solo año.
La línea de pobreza nacional para 2025 quedó en $482.041 mensuales por persona, 4,7% más alta que la de 2024. Es decir: un hogar de cuatro personas se considera pobre en Colombia si su ingreso total mensual está por debajo de aproximadamente $1.928.164.
Si vendes bienes o servicios a consumidores finales, esta cifra tiene una lectura directa: más hogares que antes cruzaron el umbral de pobreza, lo que en principio amplía el universo de consumidores con capacidad de gasto.
El aumento del salario mínimo
Buena parte del ingreso laboral de millones de colombianos está atado al salario mínimo, que para 2026 quedó fijado en $1.750.905 mensuales —un aumento del 23% frente a 2025—, más un auxilio de transporte de $249.095, para un ingreso total de $2.000.000. Así lo estableció el Decreto 1469 de 2025.
Aquí hay un matiz legal importante que todo empleador debe conocer: ese decreto no ha tenido un camino tranquilo. En febrero de 2026, el Consejo de Estado suspendió provisionalmente el Decreto 1469, después de que el Gobierno reconociera que, bajo los parámetros técnicos tradicionales de la Ley 278 de 1996 —inflación, productividad y crecimiento económico—, el aumento debía haber sido de apenas 13,6%. Para no dejar un vacío normativo, el Gobierno expidió el Decreto 0159 de 2026, que mantiene transitoriamente el salario mínimo en $1.750.905 (23%) mientras el Consejo de Estado resuelve de fondo la demanda de nulidad.
En la práctica, esto significa que el salario mínimo vigente hoy —el que debes pagar como empleador— es el del 23%, pero su base jurídica todavía está en discusión judicial. Vale la pena que sigas de cerca lo que resuelva el Consejo de Estado, porque una decisión de fondo podría implicar cambios sobre la vigencia de ese porcentaje y sobre decisiones futuras respecto del salario que perciben los trabajadores formales en Colombia.
Las remesas siguen altas, pero pierden fuerza
Para muchos hogares colombianos, sobre todo en zonas con alta emigración, el ingreso no depende solo del salario ni del trabajo local. Según el Informe de la Junta Directiva al Congreso del Banco de la República (julio de 2026), los ingresos por remesas se mantuvieron en niveles históricamente altos durante el primer trimestre de 2026, con USD 3.347 millones, aunque crecieron a tasas inferiores a las registradas en 2025. Estos recursos siguen contribuyendo a compensar parcialmente el déficit en la cuenta corriente del país y son, en palabras del propio Banco, «un apoyo importante para las familias colombianas».
Si tu negocio opera en una región donde las remesas son una fuente relevante de ingreso para tus clientes —comercio, turismo, servicios en zonas de alta emigración—, la señal de desaceleración que reporta el Banco de la República vale la pena monitorearla. Ese motor de consumo, aunque sigue fuerte, no está acelerando como en 2025.
Qué puedes hacer esta semana
- Si vendes a consumidores finales: la caída de la pobreza es una señal favorable para la demanda, pero no dependas solo de eso. Cruza esta información con el comportamiento real de tus ventas antes de ajustar proyecciones.
- Si tu negocio depende de zonas con alta migración: no asumas que el ingreso por remesas seguirá creciendo al mismo ritmo de 2025; diversifica tu base de clientes si es posible.
- Si haces presupuesto para 2027: ten en cuenta que la discusión sobre el salario mínimo probablemente se repetirá a fin de año, con el mismo pulso entre criterios técnicos y constitucionales que marcó 2026.
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