La IA pasó de aliada a villana en tiempo récord: esto es lo que los datos dicen de su impacto en Colombia

17 de septiembre de 2026

En pocos años, el relato sobre la inteligencia artificial pasó de la promesa de productividad a la amenaza al empleo, y ya hay quien la imagina fuera de control, a lo Terminator. Pero esa conversación avanza mucho más rápido que los datos reales —y que la propia conectividad del país—: 43% de los hogares rurales colombianos todavía no tiene acceso a internet, según el DANE. Esto es lo que dicen, con matices, los estudios que sí existen sobre IA y empleo en Colombia.

Un fantasma recorre las conversaciones sobre inteligencia artificial. En apenas unos años pasó de ser la gran aliada de la productividad a la villana que amenaza el empleo, y ya hay quien la imagina fuera de control para, como en Terminator, acabar con la humanidad. Es una buena historia, pero antes de creerla, vale la pena un ejercicio de realidad: en Colombia, un país donde 43% de los hogares rurales aún no tiene acceso a internet, según el DANE, la conversación sobre si la máquina nos va a reemplazar corre mucho más rápido que la tecnología misma.

Esa misma tensión se libra estos días en la cúpula de la industria, según reportó recientemente El País de España. El director de Anthropic pidió frenar el desarrollo de la IA por temor a un riesgo existencial, y un ingeniero de esa misma empresa renunció por la misma razón; Google y xAI se sumaron al llamado a la cautela. Pero investigadoras como Timnit Gebru —exlíder del equipo de ética en IA de Google— sostienen que esa narrativa del “dios-máquina” sirve, entre otras cosas, para distraer de problemas que ya podemos verificar hoy: el gasto de agua y energía de los centros de datos, el efecto en el empleo o la salud mental. Todo esto ocurre, además, mientras OpenAI y Anthropic preparan su salida a bolsa, las más grandes de la historia. Si hasta la conversación global sobre IA está atravesada por este tipo de intereses, con más razón conviene exigirle rigor a la que tenemos en casa. Esto es lo que dicen, con sus matices, los estudios que sí existen sobre IA y empleo en Colombia.

Algunos datos

La cifra más citada viene de Asocapitales, que cruzó datos del DANE en 23 ciudades. El hallazgo: 48,1% de los ocupados desempeña labores con alta exposición a la IA, y 3,27 millones de personas (26,1%) están en el grupo más vulnerable —donde la IA sustituye tareas sin que haya forma de complementarlas—. Bogotá encabeza el listado, con 28,7% de exposición. El informe aclara algo que rara vez se repite cuando se cita la cifra: alta exposición no significa que ese empleo vaya a desaparecer, sino que sus tareas van a cambiar.

Ahora, el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial proyecta 92 millones de empleos desplazados y 170 millones creados para 2030 —una cifra que suele repetirse como puro efecto de la inteligencia artificial—. Pero no lo es: el Foro la atribuye a la suma de avance tecnológico, transición energética, cambios demográficos y tensiones geopolíticas. La IA es una parte de esa ecuación. Con todo, el Barómetro de Riesgos 2026 de Allianz Commercial, una encuesta a más de 3.300 expertos en gestión de riesgo en 97 países, ubica a la IA como el riesgo empresarial número uno en Colombia, por encima de ciberseguridad.

El Work Trend Index 2026 de Microsoft dice que 63% de los usuarios de IA en el país ya hace trabajos que hace un año no podía hacer, cinco puntos por encima del promedio global. En el mismo estudio se muestra que solo el 28% de esos mismos usuarios siente que el liderazgo de su empresa está alineado frente a la IA, y apenas 15% cree que se premia reinventar el trabajo cuando el resultado no es inmediato. La gente ya cambió cómo trabaja, pero las organizaciones todavía no.

¿Cuántas pymes usan IA?

Aquí está el choque más llamativo. CINTEL dice que 40% de las mipymes no tiene planes de incorporar IA, y que solo 32% de los empresarios que quieren adoptarla lo ha logrado. Microsoft, en cambio, encontró que dos de cada tres mipymes colombianas —66%— ya la usan. No es que uno de los dos esté mal. Probablemente preguntan cosas distintas: CINTEL mide si hay un plan formal de adopción tecnológica; Microsoft, si la empresa usa alguna herramienta de IA, lo que puede incluir algo tan simple como un empleado usando ChatGPT sin que haya una estrategia empresarial detrás. La lección para leer cualquier estadística sobre IA en empresas: primero hay que saber qué pregunta exactamente el estudio.

Qué puedes hacer esta semana

  • Si vas a citar una cifra sobre IA en una decisión de negocio, verifica si mide personas o empresas, y si es de Colombia o del mundo. La diferencia cambia completamente lo que la cifra te dice.
  • Si tu equipo hace tareas administrativas, contables o de atención al cliente, la exposición que mide Asocapitales aplica directamente. Revisar qué tareas de tu operación coinciden con las que señala el informe.
  • Si te preocupa quedarte atrás de la competencia, la cifra que importa es la de adopción real, no la de riesgo laboral general.
  • Si alguien te presenta un dato de IA sin decir la fuente: pregunta. En un tema con tanto estudio circulando, la fuente cambia el significado del número.

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