En agosto, los precios al consumidor subieron 0,39% frente a julio, según el Dane. Con eso, la inflación anual llegó a 6,24% y la acumulada del año a 5,35%, ambas por encima de lo que se registraba hace un año. Restaurantes y salud siguen liderando el encarecimiento, la papa se disparó 56% en lo que va del año, y esta vez la inflación le pegó más fuerte a los hogares de ingresos altos que a los más pobres. BBVA Research ya proyecta que el año cierre en 7%. Aquí te contamos qué significa para tu negocio.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 0,39% en agosto frente a julio, según el boletín técnico que el Dane publicó el 7 de septiembre. Con esa cifra, la inflación acumulada en lo que va del año llegó a 5,35% —1,13 puntos más que en el mismo periodo de 2025, cuando fue 4,22%— y la variación anual subió a 6,24%, frente al 5,10% de hace un año. El IPC mide lo que paga el consumidor final, no lo que te cuesta a ti producir o vender. Si vendes en un sector donde el IPC subió mucho, es una señal de que el mercado ya acepta precios más altos. Si lo que subió fue un insumo que compras, esa es una cuenta aparte.
Lo que más le pegó al bolsillo: comida, salud y salidas
Restaurantes y hoteles sigue siendo la división con mayor variación anual: 9,36%, aunque bajó un poco frente al 9,59% de junio. Salud viene detrás con 8,30% anual —ahí pesan la consulta médica particular (10,41%) y los servicios odontológicos particulares (10,31%)—. Educación registra 7,45% anual, justo en el mes en que muchas familias siguen pagando matrículas y útiles.
Los alimentos no encabezan la lista anual (6,10%), pero si miras lo corrido del año, acumulan 7,16%, con la papa disparada 56,31% y el tomate de árbol 52,76%. Si vendes comida o insumos frescos, esos dos productos ya te tocaron la carta de precios, la tuya o la de tu proveedor.
Lo que bajó, o subió menos
Prendas de vestir y calzado fue la única división que bajó de precio en el mes (-0,14%) y tiene la menor variación anual de las doce divisiones (3,26%). Dentro de ella, la ropa de mujer bajó 0,54% solo en agosto. El transporte también se mantuvo casi plano (0,01% mensual), aunque ahí hay de todo: los tiquetes aéreos subieron 4,89% en el mes, mientras que los vehículos nuevos o usados bajaron 0,32%.
El dato que rompe el molde
Por nivel de ingresos, la inflación anual fue de 5,98% para los hogares pobres, 6,09% para los vulnerables, 6,23% para la clase media y 6,39% para los de ingresos altos. Es decir, este mes la inflación pegó un poco más fuerte arriba que abajo, al revés de lo que suele pasar cuando son los alimentos los que empujan los precios. La explicación está en qué subió: salud, educación y restaurantes pesan más en el gasto de los hogares con más ingresos que en el de los más pobres.
La lectura de los analistas: la pausa de julio fue transitoria
El dato sorprendió al mercado: los analistas esperaban una variación mensual de 0,26% y el Dane reportó 0,39%, según el análisis que Mariana Quinche, economista de BBVA Research para Colombia, envió esta semana. Con eso, la inflación anual subió 21 puntos básicos frente a julio y llegó a un nivel que no se veía desde julio de 2024. La aceleración, dice BBVA, fue generalizada: subió tanto la inflación de alimentos como la de todo lo demás.
- Alimentos: subió a 6,10% anual (+28 puntos básicos frente a julio), otra vez por cuenta de los perecederos —ahí está la papa—.
- Sin alimentos: subió a 6,28% anual (+20 puntos básicos), con dos motores: los servicios (7,17% anual, por comunicación y TV, arriendos, paquetes turísticos y tiquetes aéreos) y los precios regulados (6,77% anual, principalmente por electricidad, con alzas en Medellín, Barranquilla, Cali y Bogotá).
- Bienes: la única categoría casi quieta, en 3,29% (+4 puntos básicos apenas), con presiones encontradas: subieron los artículos de higiene y limpieza, pero bajaron otros productos de aseo personal y la ropa de hombre.
Un dato para el radar si le vendes a crédito o dependes de las tasas de interés: la inflación sin alimentos ni regulados —la que vigila de cerca el Banco de la República para decidir sobre tasas— también subió, a 6,12%. Mientras esa cifra no ceda, es menos probable que el Emisor baje tasas pronto.
La proyección de BBVA es la que más le debería importar a un empresario: espera que la inflación siga subiendo los próximos meses y que 2026 cierre en 7%, por tres factores que se están sumando al mismo tiempo: los efectos económicos del terremoto del 10 de agosto, la posible llegada de un fenómeno de El Niño, y una demanda interna que sigue dinámica.
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Qué puedes hacer esta semana
- Si vendes en restaurantes, salud o educación: el mercado ya está aceptando precios más altos en tu sector, pero vigila no subir más rápido que el promedio (9,36% y 8,30% anual), o pierdes competitividad frente a quien no lo haga.
- Si compras papa, tomate de árbol u otros alimentos frescos como insumo: llevan meses disparados; busca proveedores alternativos o ajusta tu carta antes de que te coma el margen.
- Si vendes ropa o calzado: es la única categoría que bajó de precio en agosto, señal de que el consumidor está sensible al precio ahí; una promoción bien calculada puede mover más volumen que sostener el margen.
- Si tu negocio le vende a hogares de ingresos altos: no asumas que están blindados de la inflación. Este mes fueron justamente ellos quienes más la sintieron.
- Si vas a fijar precios o negociar contratos para lo que resta del año: BBVA proyecta que la inflación siga subiendo hasta cerrar 2026 en 7%. Planea con ese escenario.
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