Tu empresa también tiene que medir su huella de carbono

17 de octubre de 2023

La Ley de Acción Climática, que busca lograr la carbono neutralidad en Colombia para el año 2050, establece metas específicas para todo el sector empresarial para medir y reducir sus emisiones de gases efecto invernadero. 

En 2015, Colombia se comprometió a reducir sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en un 20% luego del Acuerdo de París y, en marzo de 2021, a reducir dichas emisiones en un 51% a 2030 con el propósito de lograr la carbono neutralidad a 2050.

A partir de esas metas, se creó la Ley 2169 del 22 de diciembre de 2021, o Ley de Acción Climática, que propone medidas mínimas para lograr la carbono neutralidad y resiliencia climática, y acciones para moderar los efectos del cambio climático.

Sergio Rengifo, director ejecutivo de Cecodes (capítulo colombiano del World Business Council for Sustainable Development) explica que con esta ley “se busca llamar la atención del sector privado para que tenga una línea base que le permita identificar y reportar sus emisiones de gases de efecto invernadero”.

El Reporte Obligatorio de Emisiones de GEI (ROE) deberán hacerlo todas las personas jurídicas, tanto públicas como privadas, cuando el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Rural reglamente el artículo 16 de la Ley de Acción Climática y según los criterios que defina.

Entre ellos está el tamaño del negocio y su nivel de emisiones directas e indirectas. La periodicidad con que el reporte se presente también dependerá de esa reglamentación, que aún está pendiente. 

¿Qué acciones pueden ir implementando las empresas?

Mientras se reglamenta el artículo 16 de la Ley de Acción Climática, existen puntos clave que las empresas pueden ir implementando y evaluando. 

Por ejemplo, la norma propone que las compañías, dependiendo de su sector económico, tienen fines específicos que cumplir. Las del sector industria, comercio y turismo, a 2030, están obligadas a implementar en al menos el 10% de los sectores priorizados, estrategias de adaptación al cambio climático.

Las del sector agropecuario, a 2030, tienen que incrementar del 24% al 45% su red de monitoreo con transmisión en tiempo real conectada a sistemas de alerta temprana, que les permite monitorear, vigilar y evaluar permanente amenazas a los ecosistemas.

La ley, así mismo, habla de la importancia de lograr una reducción del 40% de las emisiones de carbono medio, que es el material particulado producido por los motores de combustión; de reducir la deforestación y de potencializar el recurso hídrico en 135 cuencas hidrográficas.

“Se trata de una norma interesante, aunque muy ambiciosa. En Colombia, desde el sector privado sí es viable lograr ese tipo de iniciativas con las que el país ya se comprometió, pero es necesario avanzar más rápido”, afirma Sergio Rengifo.

De acuerdo con el experto, las empresas que le apuestan a la sostenibilidad ya están haciendo la tarea a través de la creación de valor económico, social y ambiental, y la transición estratégica para compensar el uso de combustibles fósiles y la reducción de metano, que es contaminante.

Los principales retos

Sin embargo, las compañías tienen un reto a resolver, según Cecodes, que acompaña a las más grandes a realizar su medición de gases de efecto invernadero. Ese desafío es evaluar su cadena de valor, a la que pertenecen empresas pequeñas y medianas.

“Las emisiones de una cadena de valor son un 5.5% mayores que las emisiones directas de una gran empresa. Por eso, estamos fortaleciendo a esos proveedores para que también midan su huella de carbono, conozcan su impacto y tomen medidas para mitigarlo”, asegura el director ejecutivo de Cecodes.

En un contexto como el actual, las pymes deben comprender que sus estrategias de sostenibilidad son un diferencial de competitividad, un plus para acceder a mercados sofisticados y poder trabajar con empresas comprometidas con la resiliencia climática, concluye el experto.

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