El hábito infalible para identificar y resolver los problemas de tu negocio

1 de febrero de 2024

Sacar tiempo para pensar en las preguntas correctas (thinking time) es un ejercicio que nos ayuda a identificar la raíz de los principales problemas que enfrentan nuestras empresas, evitando caer en la trampa de achacar nuestros males exclusivamente a la economía. 

La mayoría de los empresarios colombianos perciben que se encuentran hoy en un entorno VUCA, es decir en un contexto volátil, incierto, ambiguo e impredecible, debido a diversos factores como la desaceleración de la economía, la propuesta de leyes que pueden impactar los costos y gastos, el fenómeno de El Niño, entre otros.

¿Qué se puede hacer en coyunturas en las que no tenemos control sobre  un sinnúmero de variables externas críticas? Aunque parezca paradójico, es en estos momentos cuando el empresario puede sacar el máximo provecho de un hábito que se denomina el ‘thinking time’ o tiempo para pensar.

Thinking time: parar para pensar y avanzar

Con toda seguridad, el día a día no nos da espacios para sentarnos a solas y evaluar algunos aspectos críticos de la empresa, como su propósito y perspectiva de largo plazo, el tipo de personal que tiene, las estrategias de ventas que desarrolla y la cultura que estamos construyendo con el fin de alcanzar nuestros objetivos de negocio.

Por eso, este tipo de ‘frenazos’ nos obligan a plantearnos preguntas que pueden cambiar de manera dramática nuestra situación. De acuerdo con Daniel Montejo, empresario y formador de la firma The Talent Tree, los empresarios pensamos a diario en muchos temas, pero no siempre pensamos en las cosas correctas.

“Sin duda, estamos todo el tiempo buscando respuestas pero no nos paramos a pensar si la pregunta que nos estamos haciendo es la correcta para resolver un problema en la empresa”, dice Daniel. Un ejemplo de esto, explica el empresario, es que frente a una desaceleración en las ventas la pregunta que nos queremos responder es “¿por qué caen nuestras ventas?”.

“¿Qué tal si más bien nos preguntamos si esa reducción de las ventas es un síntoma de algo más? De esa manera evitamos estar cambiando las tácticas, es decir el ‘cómo’, y más bien nos centramos en las estrategias que necesitamos evaluar, o sea el qué debemos modificar en nuestro enfoque comercial.

Tropezar con la misma piedra

Sin embargo, algo que suele ocurrir con frecuencia a los empresarios es que tropiezan de nuevo con la misma piedra, como dice la canción de Julio Iglesias. Y en lugar de cuestionarse por qué ocurrió de nuevo esto, generando pérdidas de todo tipo, muchos se enfocan en remontar el impasse y seguir adelante sin evaluar el aprendizaje obtenido para evitar repetirlo por segunda, tercera o cuarta vez.

Situaciones desagradables como contratar el mismo perfil de personal que no es comprometido, no cumple metas y genera pérdidas en la empresa, o hacer negocios con proveedores incumplidos o desleales son solo la muestra de este tipo de situaciones que se pueden repetir frecuentemente en las empresas.

Para superar de una vez por todas estas experiencias y no volver a caer en ellas nunca más, Daniel nos brinda tres preguntas que debemos plantearnos en momentos como el actual, y nos sugiere contar con un cuaderno de thinking time a la mano para registrar allí las respuestas y tenerlo de referencia más adelante. 

Listado de las tres preguntas sugeridas por Daniel: 
1. ¿Cuando miro mis peores decisiones de negocio cuál ha sido el aprendizaje más importante?
2. ¿En qué momento estoy repitiendo estos errores y pagando el precio dos veces?
3. Basado en el aprendizaje de mis errores pasados, ¿qué acciones inmediatas debo tomar para no pagar el precio una tercera o cuarta vez?

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