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A derribar las barreras de la transformación digital

El temor a usar la tecnología o creer que no la necesitan para su negocio son algunos obstáculos que deben superar las pymes si desean obtener el máximo provecho de la nueva dinámica empresarial.

Todas las empresas que buscan ser competitivas tienen que retarse para incorporar en su ADN la economía digital y transformar los modelos de negocio. ¿Vale la pena este esfuerzo? Si tenemos en cuenta que los consumidores han cambiado y que ahora buscan un acceso más ágil a lo que necesitan o desean podremos concluir que sí es necesario apostarle a esta opción.

Pero no todas las compañías, especialmente las pymes, están preparadas para dar ese salto. Según la “Encuesta de transformación digital 2017” realizada por la Asociación Nacional de Industriales (Andi), solo el 26% de las empresas manufactureras tiene planes de que el negocio sea digital en los próximos dos años. En el sector de servicios el porcentaje es de 43.2%.

Generar nuevos modelos de negocio es la principal razón que esgrime el 77.5% de las empresas consultadas para dar el giro hacia la Economía 4.0. Las expectativas de los clientes son el segundo motivo para plantearse ese cambio, con un 66.7%. El cloud computing es la tecnología más usada tanto en empresas manufactureras como de servicios, y el principal motivo para invertir en tecnología es la automatización de procesos.

Lo anterior quiere decir que las empresas sí tienen en el radar a la tecnología como un eje transformador de sus negocios. Sin embargo, están fallando en lograr un cambio de cultura que les permita generar modelos de negocio alineados con las tecnologías del siglo XIX, de acuerdo con Santiago Pinzón, vicepresidente de Transformación Digital de la Andi.

“Si la pyme sigue teniendo una oferta de valor analógica que no le permite aprovechar las conexiones a internet, las soluciones de cloud computing, la facturación electrónica o el e-commerce, no va a poder competir ni ser sostenible, pero tampoco podrá atraer talento. El punto a su favor es que, por su tamaño, pueden reaccionar más rápido que las grandes compañías ante los retos del mercado”, afirma Pinzón.

Otro enemigo que se cruza en el camino es el desconocimiento con respecto a las ventajas de la tecnología y la concepción errada de que, si sus procesos se han desarrollado sin ella, pueden seguir haciéndolo. Esto les impide adoptar soluciones más sofisticadas como la inteligencia artificial y otras más accesibles como el marketing digital para impulsar las ventas del negocio o el servicio al cliente.

Para comprobar que esa teoría no es del todo cierta, basta con revisar casos de éxito de empresas que solo a través de una aplicación móvil o plataforma en internet, por ejemplo, han logrado capturar más consumidores. Una de ellas es la colombiana Digital Partners Group, que ofrece una plataforma como Sindyk para que las empresas que generan contenidos web optimicen su sitio móvil.

Esta compañía, que en 2018 ganó en la categoría de mayor ingenio tecnológico en los Premios Ingenio, otorgados por Fedesoft y el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, hoy cuenta con más de 30 clientes ubicados en diferentes países de Latinoamérica que saben que la tecnología ofrecida por los colombianos es una herramienta para optimizar sus propios procesos.

El presupuesto necesario para lograr la transformación digital es otra brecha que retrasa a las pymes en su evolución tecnológica porque no siempre cuentan con el dinero para innovar o porque deben destinarlo a asuntos más urgentes. Sin embargo, Pinzón sugiere derribar este mito y mirar lo que está pasando hoy con el mercado para saber que existen otras alternativas.

“Hoy las empresas no deben hacer fila para competirle a un gran jugador porque con las tecnologías emergentes pueden ser disruptivas, hacer alianzas y cautivar al mercado. Uber es la muestra de que no es necesario contar con un gran capital inicial, sino con una tecnología que satisfaga las necesidades de otras industrias y que, por esa vía, se convierta en una excelente opción de negocio”, afirma.

Adicionalmente, a nivel nacional e internacional diferentes entidades ofrecen herramientas de formación, incentivos, programas y facilidades para hacer networking si ningún costo, escenarios que las pymes pueden aprovechar para adquirir conocimientos, exponer sus necesidades y acercarse a proveedores de confianza que los ayuden a potenciar su oferta tecnológica, así como las áreas que necesitan de ella al interior del negocio.

El talento humano es clave
Aparte de las barreras tecnológicas, las pequeñas y medianas empresas se enfrentan a otros desafíos relacionados con la apropiación digital. Los expertos coinciden en que el miedo al cambio puede ser la más grave de ellas y se da porque estas empresas “han tenido que abrirse paso con enormes dificultades y el cambio puede significar que deben empezar de nuevo”, explica Karen Baptista, directora ejecutiva de Inspírate.

En ese caso, los emprendedores y empresarios deben empezar a cambiar la forma de pensar como líderes para luego transmitirlo a sus equipos de trabajo de manera que, dice la experta, no se trate de imponer a la tecnología como la piedra angular de la transformación digital, pues ese rol lo ocupan las personas. Alinear sus conocimientos y habilidades con los objetivos de la empresa es lo que alimenta el cambio y allana el terreno para que se reciban bien las propuestas tecnológicas.

“La Cuarta Revolución Industrial exige el desarrollo de habilidades de inteligencia colectiva que favorecen la apertura de las estructuras aisladas de conocimiento y el cambio de los líderes hacia agentes facilitadores de cambio que empoderan a sus empleados”, afirma Baptista. Es de esta forma que la cultura se convierte en el vehículo ideal de la transformación digital.

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