5 datos clave de los beneficios tributarios que genera un proyecto de energía solar

22 de septiembre de 2023

Además de los ahorros en las tarifas de energía, los empresarios también pueden obtener beneficios tributarios con la instalación de un sistema de energía solar fotovoltáica. Conoce qué aspectos debes tener en cuenta para solicitarlos.

El retorno financiero de un proyecto de energía solar está relacionado con los beneficios tributarios que este tipo de iniciativas generan en las empresas. Gabriel Gómez, jefe de contabilidad de Greendipity, una empresa vallecaucana que ha desarrollado más de 250 proyectos de energía solar a nivel nacional, explica cómo aplicar a esos beneficios vía impuesto de renta.

  1. Normas que contemplan estos beneficios: Ley 1715 de 2014, por medio de la cual se regula la integración de las energías renovables no convencionales al Sistema Energético Nacional. A esta norma la complementa la Ley 2099 de 2021, que dicta disposiciones para la transición energética, la dinamización del mercado energético y otros.
  1. Beneficios establecidos: La Ley 1715 de 2014 establece que se puede deducir del impuesto sobre la renta hasta el 50% de la inversión en un proyecto fotovoltaico, siempre y cuando ese valor no supere el 50% de la renta líquida del contribuyente antes de la deducción. Para obtener el beneficio se cuenta con un plazo de 15 años contados a partir del año gravable siguiente de haber realizado la inversión.
  1. ¿Quiénes pueden obtener el beneficio tributario? La ley no establece ninguna distinción con respecto al monto de inversión del proyecto fotovoltaico, el tamaño, el sector o la ubicación de la empresa. De hecho, aplica para todas las personas naturales o jurídicas.
  2. ¿A partir de cuándo se puede solicitar el beneficio? A partir del año siguiente de haber instalado el proyecto fotovoltaico. Por ejemplo, si este se ejecuta en 2023, la deducción se debe relacionar en la declaración de renta correspondiente al año 2024, que se presenta en 2025.
  3. ¿El beneficio se puede pagar en cuotas? Sí, porque lo importante es que la deducción, que corresponde al 50% del valor de la inversión en el proyecto fotovoltaico, no supere el 50% de la renta líquida gravable. Si el valor de la deducción supera el 50% de la renta líquida gravable, la deducción se puede aplicar a lo largo de 15 años.

Así las cosas, si la renta líquida gravable de una empresa es de $10 millones y el 50% del valor de su inversión en un proyecto fotovoltaico es de $250 millones, no podría solicitar la deducción de un solo golpe, pues esta superaría los $5 millones. En cambio, si una empresa invierte $100 millones en un proyecto como este y el 50% de su renta líquida es $200 millones, sí podría hacer la deducción de una sola vez, pues esta sería de $50 millones, es decir que no superaría el 50% de la renta líquida.

Para facilitar el proceso de deducción tributaria, Greendipity realiza el trámite de obtención del certificado por cada proyecto fotovoltaico ante la UPME (Unidad de Planeación Minero Energética), recibe el documento y se lo envía al cliente antes de que el proyecto entre en funcionamiento. Este certificado tiene dos anexos. El segundo, que contiene la información sobre el valor de la inversión, es el documento soporte de la declaración de renta que se requiere para obtener el beneficio tributario.

Greendipity, además, realiza reuniones aclaratorias con las áreas jurídicas y tributarias de sus clientes para despejar dudas sobre cómo solicitar la deducción. Sin embargo, la decisión sobre cómo aplicar los beneficios tributarios la toma cada empresa, según su estructura y estrategia tributaria.

El beneficio de depreciación acelerada del activo

La Ley 1715 de 2014, igualmente, contempla que las empresas que desarrollan un proyecto fotovoltaico pueden acceder a la depreciación acelerada de activos. Esta se refiere al valor de un activo que considera su desgaste físico con el paso del tiempo desde que se adquiere.

De acuerdo con Gabriel Gómez, jefe de contabilidad de Greendipity, en línea con esa norma, durante el año de terminación del proyecto las empresas pueden acceder al incentivo contable de depreciación acelerada de activos. Es decir que, si el proyecto se termina en septiembre de 2023, tienen hasta diciembre del mismo año para solicitar la depreciación acelerada.

La tasa, o el beneficio, no puede ser mayor al 33.33% del valor de la inversión. En suma, las empresas pueden deducir ese valor, vía depreciación acelerada, de su declaración de renta, pero deben contar con el certificado UPME. Las personas naturales no pueden acogerse a este beneficio.

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