Cinco razones que explican la caída del precio del dólar por debajo de $4.000

17 de julio de 2023

En la creciente fortaleza del peso frente al dólar, hay factores locales e internacionales. ¿Hasta dónde podría llegar el precio de la divisa? Analistas proyectan que en diciembre oscilaría entre $4.050 y $4.150. Los más bajitas apuntan un rango entre $3.850 y $3.950.

A comienzos de noviembre del año pasado, el dólar superó los $5.100 en medio de una gran volatilidad, un entorno internacional adverso, por el alza de la inflación en Estados Unidos y la subida en la tasa de interés del banco central de ese país, y la incertidumbre política local.

Y aunque en la reciente apreciación del peso frente al dólar -que este martes 18 de julio abrió en $4.012, alcanzó un mínimo de $3.971 y cerró en $3.991- hay factores internacionales (la reducción de la inflación en Estados Unidos), también están pesando los locales, principalmente la visión de los analistas que ahora creen que el gobierno tendrá que moderar las reformas estructurales que se discuten en el Congreso.

“No es que el dólar suba por Petro y baje por temas internacionales. Los temas internacionales no son nuevos y han estado bajando el dólar mundial los últimos 12 meses. Colombia se separa del mundo en el 2022 por incertidumbre política y se reconecta en 2023 cuando esa misma incertidumbre se reduce”, explica Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia Alianza Valores y Fiduciaria.

«El castigo en tasa de cambio hoy es ~$400 vs $1.100 en febrero de este año. Es una buena noticia para inflación y cuentas fiscales», dijo Julio César Romero, jefe de investigaciones económicas de Corficolombiana, al señalar que la caída del dólar por debajo de $4.000 por primera vez desde junio del año pasado se debe al mayor apetito global por riesgo y menores temores de cambios radicales en manejo económico.

Pero, ¿es verdad que el dólar podría llegar niveles de $3.800 ó $3.900 y mantenerse allí tras caer $1.100 en los últimos 8 meses? 

Munir Jalil, director de investigaciones económicas de BTG Pactual, sostiene que lo más probable es que el peso gravite en los niveles actuales o un poco más arriba ($4.215) aunque tampoco descarta un rebote hasta $4.380, la proyección de tasa de cambio para fin de año de ese banco de inversión de origen brasilero.

Según José Ignacio López, gerente de investigaciones de Corficolombiana, si las condiciones económicas permiten una relajación en la política monetaria del banco central de Estados Unidos (la Fed) y las reformas económicas locales se moderan por su paso en el legislativo, “anticipamos una apreciación del peso para cierre de 2023, que situaría el tipo de cambio entre los $4.150 y $4.400”.

De acuerdo con la Encuesta de Expectativas Económicas del Banco de la República de julio, el 26,3% de los analistas prevé una tasa de cambio que oscilaría entre $4.050 y $4.150 en diciembre de este año, mientras que el 21,1%% proyecta un dólar entre $4.350 y $4.450 y el 15,8% prevé un rango entre $3.850 y $3.950.

Pero, ¿cuáles son las cinco razones locales que explican la fortaleza reciente del peso frente al dólar? 

1- Reformas empantanadas

En abril un informe del Bank of America señaló: «el mensaje principal de nuestro viaje a Colombia es que las propuestas del gobierno se están diluyendo, esto debería tranquilizar a los inversionistas». El análisis fue elaborado luego de que dos analistas de la entidad visitaran el país durante dos días y sostuvieran reuniones con el equipo económico del gobierno.

El informe se refiere a las reformas pensional y a la salud, cuya aprobación podría tener un elevado costo fiscal, lo que es mal visto por los inversionistas internacionales ya que afecta la capacidad de pago del país. Y aunque las reformas se siguen tramitando en el Congreso y no se descarta su aprobación, los mercados creen ahora que, aun en caso de ser aprobadas, serán más moderadas.

2- Llegan dólares para pagar impuestos 

Aunque la reforma tributaria del gobierno actual solo se pagará en 2024, los últimos gobiernos han venido aumentando la base gravable de las empresas, lo cual las obliga a traer divisas del exterior para cumplir con sus obligaciones tributarias en la primera parte del año. Aunque no existen estimaciones sobre la repatriación de dólares del exterior para este propósito, es algo que se acentúa en el segundo trimestre del año y se prolonga hasta finales de julio. 

3- Caída de las importaciones 

Según el Dane, en abril las importaciones fueron US$4.942 millones y presentaron una disminución de 22,7% en relación al mismo mes de 2022. Este comportamiento obedeció principalmente a la disminución de 22,7% en el grupo de Manufacturas.

Por su parte, en los cuatro primeros meses del año las importaciones ascendieron a US$21.387 millones  y registraron una disminución de 15,6%, frente al mismo periodo de 2022. 

La caída de las importaciones se explica por la desaceleración de la economía y porque, según analistas, muchas empresas anticiparon las compras de insumos y materias primas, etc, temiendo un desboque en el precio del dólar.

4- Aumento en las remesas

De acuerdo con el Banco de la República, en los primeros cuatro meses del año, la entrada de remesas llegó a US$3.212 millones, lo que equivale a un alza del 14,7% frente a los US$2.800 millones que se registraron en el mismo periodo del año pasado.

Se trata de una cifra histórica para el primer cuatrimestre, pues si se compara con 2021, 2020 y 2019, la variación es de 20,86%, 50% y 43,3% respectivamente.

Según el Emisor, el año pasado las remesas llegaron a US$9.429 millones, lo que significó un aumento de 9,67% frente a la cifra de 2021.

5- Inversión extranjera 

De acuerdo el Banco de la República, la Inversión Extranjera Directa (IED) que llegó a Colombia en junio ascendió a US$1.728 millones.

En los primeros seis meses del año la cifra de Inversión Extranjera Directa llegó a US$7.519 millones, lo que representó un alza del 26,8% frente al mismo período de 2022 (US$5.926 millones).

El año pasado, la IED llegó a US$17.048 millones con un aumento de 81,7% frente a 2021. Por sectores, los servicios financieros y empresariales y el petróleo fueron de los que más aportaron con US$5.530 millones y US$2.777 millones, respectivamente.

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Galo