Colombia tuvo en 2025 los indicadores de natalidad más bajos de la última década

27 de marzo de 2026

El DANE publicó el 20 de marzo el dato más bajo de natalidad en diez años: 433.678 nacimientos, un 4,5 % menos que en 2024. La tendencia lleva años cayendo y ya tiene consecuencias concretas para sectores enteros de la economía y para el mercado laboral del futuro.

El año pasado nacieron en Colombia 433.678 bebés. Es la cifra más baja desde que el DANE tiene registros comparables, y representa 20.223 nacimientos menos que en 2024 (-4,5%). Así lo reveló el informe Estadísticas Vitales 2025, presentado el pasado 20 de marzo por Piedad Urdinola, directora de la entidad estadística.

«Vemos claramente una disminución que venía suave y que en los años de la pandemia es cuando se profundiza», explicó Urdinola durante la presentación.

La pandemia aceleró algo que ya venía ocurriendo. Entre 2022 y 2024 los nacimientos cayeron un 7 %, un 10,1 % y un 12 % respectivamente —la mayor contracción de toda la serie histórica. En 2025 el ritmo se moderó, sin revertir la tendencia. La tasa global de fecundidad llegó a 1 hijo por mujer, muy por debajo del 2,1 que necesita un país para reemplazar su población. En 2008, Colombia superaba los 715.000 nacimientos al año.

Lo que esto significa para tu empresa

El impacto más inmediato lo sienten los sectores que dependen de la primera infancia. Camilo Herrera, fundador de la firma de análisis de consumo Raddar, ha señalado en otras ocasiones que el cambio en la pirámide poblacional ya está afectando mercados concretos. Un ejemplo lo da Essity —antes Grupo Familia—, que decidió dejar de producir sus pañales marca Pequeñín para concentrarse exclusivamente en pañales para adultos mayores. Una decisión empresarial que refleja con precisión hacia dónde va el mercado.

El otro frente es el laboral. Menos nacimientos hoy significan menos personas en edad de trabajar en diez o quince años. Sophia Olarte, economista de BBVA Research, advirtió en El Colombiano que este fenómeno “constituye una modificación estructural de la sociedad, con implicaciones económicas significativas”. La presión sobre el talento disponible y sobre el sistema pensional va a crecer.

Pero no todo es alarma. El DANE destacó la caída sostenida en la fecundidad adolescente como una señal positiva: menos maternidad temprana implica más años de estudio y una fuerza laboral potencialmente más calificada. Urdinola también señaló en La FM que la estructura demográfica actual —todavía con más personas en edad productiva que dependientes— ofrece una ventana de oportunidad para aumentar la productividad. Ahí la inteligencia artificial será un punto estratégico.

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