El mercado laboral colombiano resiste el aumento del salario mínimo, dice JP Morgan

13 de abril de 2026

El banco de inversión estadounidense, el más grande del mundo, publica un análisis sobre el empleo en Colombia tras el aumento histórico del salario mínimo del 23,7% para 2026. La conclusión sorprende: el empleo crece y la informalidad no se disparó. Te explicamos qué dicen los números y qué debes vigilar en los próximos meses.

Cuando el Gobierno decretó el mayor aumento del salario mínimo en la historia del país —un 23,7% para 2026—, la pregunta obligada fue: ¿cuántos empleos va a costar? JP Morgan, el banco de inversión más grande del mundo por activos, se hizo la misma pregunta y rastreó los datos. Su respuesta es que el empleo siguió creciendo.

El empleo crece, aunque más despacio

En febrero de 2026, el empleo nacional subió 1% frente al mes anterior. No es un número espectacular, pero es positivo, sobre todo tras un choque de costos laborales sin precedentes. En el cuarto trimestre de 2025, el ritmo de creación de empleo corría al 6,15% anualizado. Hoy está en 1,8%. Hay desaceleración, pero el motor sigue encendido.

Lo más relevante para ti como empresario es de dónde viene ese empleo. Y no es solo un fenómeno de gasto público: manufactura, entretenimiento, construcción y comunicaciones lideraron las ganancias en los primeros dos meses del año. En cuanto al tipo de vinculación, el empleo privado, los empleadores y los trabajadores independientes fueron los que más contribuyeron al crecimiento.

El desempleo, cerca de mínimos históricos

Según el banco estadounidense, la tasa de desempleo nacional cayó a 8,4% en febrero —cerca del mínimo histórico de 8,3% registrado en noviembre de 2025—. Para poner eso en perspectiva: en el promedio de la década de 2010, el desempleo nacional rondaba el 9,8%. Hoy Colombia está 1,5 puntos porcentuales por debajo de ese promedio.

En las 13 ciudades principales, la tasa bajó a 8,5%. Es decir, el mercado laboral está tenso. Encontrar mano de obra calificada va a seguir siendo difícil (y costoso).

La informalidad no se movió

Este era el gran temor: que el alza del mínimo empujara a las empresas a contratar por fuera del sistema. Por ahora, eso no ha ocurrido. La informalidad nacional se mantiene alrededor del 55% —el mismo nivel que traía desde junio del año pasado. En las ciudades, subió a 41,7%, cerca del mínimo histórico del 41%. El mensaje es que las empresas, de momento, no están respondiendo al mayor costo laboral empujando trabajadores a la informalidad.

El aumento del mínimo ya se está reflejando en los salarios generales. El indicador de salarios que sigue JP Morgan —que mide comercio minorista y manufactura— muestra que los salarios nominales crecen al 11% anual. Descontada la inflación, el salario real está creciendo al 5,5% anual.

¿Por qué te afecta esto como empresario? Por dos razones. La primera es directa: si tienes empleados cerca del mínimo o en bandas salariales que se ajustan con él, ya lo estás sintiendo en la nómina. La segunda es indirecta pero positiva: trabajadores con más poder adquisitivo consumen más. Si tu empresa vende bienes o servicios al mercado interno, los próximos meses podrían traer más demanda.

Lo que debes vigilar

El mercado laboral aguanta, pero no es momento de bajar la guardia. Hay dos señales de alerta que vale la pena monitorear.

La primera es la tasa de participación laboral. Hoy está 1,7 puntos por debajo del promedio histórico a nivel nacional. Esto significa que hay colombianos que podrían trabajar, pero no están buscando empleo activamente. Si esa gente no regresa al mercado, la presión sobre los salarios —y tus costos— puede aumentar.

La segunda es la informalidad. Si en los próximos trimestres esa cifra empieza a subir, será una señal de que las empresas están compensando el mayor costo del empleo formal con esquemas de contratación más flexibles o más riesgosos.

Por ahora, los datos dicen que la economía colombiana absorbió el choque mejor de lo que muchos esperaban.

🔍 Tip MisiónPyme:

Revisa tu estructura de costos laborales con escenarios de demanda. Si los salarios reales suben al 5,5%, el consumo interno puede darte un impulso en ventas que compense parte del mayor gasto en nómina.

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