La negociación colectiva llega a Colombia: esto es lo que debes saber

18 de marzo de 2026

El Gobierno transformó el modelo de negociación colectiva. Ahora los acuerdos laborales pueden fijarse por industrias. Dos de los principales gremios empresariales del país —Fenalco y Acopi— y expertos jurídicos advierten sobre los riesgos para las pymes. Te explicamos qué dice la norma y qué puedes hacer.

El Gobierno expidió el pasado 6 de marzo el decreto 0234 de 2026, cambiando las reglas del sistema laboral colombiano. La negociación colectiva ya no ocurre solo entre una empresa y su sindicato, sino que ahora puede darse por sectores económicos completos.

Hasta ahora, si había un sindicato en tu empresa, la negociación se hacía contigo, con tus números, con tu realidad empresarial. El nuevo decreto abre la puerta a que empresas de un mismo sector se sienten en una mesa común con las organizaciones sindicales. Lo que se acuerde allí se convierte en un piso mínimo de condiciones laborales para todo el sector.

¿Qué cambia exactamente?

Antes, cada empresa negociaba según su tamaño, productividad y estructura de costos. El decreto cambia eso: si el sindicato del sector de confecciones, por ejemplo, negocia con un grupo de empresas y llegan a un acuerdo, lo pactado puede aplicarse como piso para todas las empresas del sector, incluso para las que no participaron en los diálogos. Miles de pequeñas empresas podrían asumir nuevas obligaciones negociadas bajo contextos económicos muy distintos.

El reparo jurídico

José Darío Acevedo Gámez, socio director de Acevedo Abogados Consultores (AAC), cuestiona la validez misma de la norma. “El Gobierno fue más allá de su facultad de reglamentar la ley”, advierte. “Lo que correspondía era un debate legislativo y una aprobación en el Congreso, no la expedición de un decreto”.

La misma lectura hace Jaime Alberto Cabal, presidente de FENALCO, el gremio de los comerciantes, quien señala que la iniciativa busca “revivir por vía administrativa propuestas que fueron rechazadas durante el debate de la reforma laboral”. Para Cabal, “este tipo de cambios en el modelo de negociación laboral deberían debatirse en el Congreso, y no implementarse mediante regulación administrativa, dada la magnitud de sus efectos sobre trabajadores, empresas y el mercado laboral en general”. El decreto podría ser demandado y declarado nulo. Pero mientras eso ocurre, está vigente.

Las pymes, las más expuestas

Colombia tiene una economía muy heterogénea. Una gran empresa y una pyme del mismo sector no tienen los mismos costos ni los mismos márgenes. Sentarlas en la misma mesa puede generarle a la más pequeña cargas que no puede asumir. Cabal lo pone en términos concretos: la medida “podría representar nuevas cargas salariales significativas para las mipymes, que tendrían que asumir obligaciones derivadas de negociaciones en las que no tuvieron representación directa”.

Acopi, el gremio de las Mipymes, va en la misma línea y advierte que el decreto limita de manera importante la capacidad de “ajustar las relaciones laborales a su tamaño, flujo de caja, productividad y condiciones reales de operación”. Hay otro punto que afecta a los trabajadores directamente. Según Fenalco, quienes no estén afiliados al sindicato que negoció en el sector también tendrían que pagar aportes a esa organización, lo que “desconoce abiertamente el derecho a no asociarse, principio que hace parte de la libertad sindical y está protegido por la Constitución”.

¿Qué hacer ahora?

Apóyate en tu asociación sectorial. En una negociación de este tipo, la voz colectiva tiene mucho más peso que la de una sola empresa. Si aún no participas activamente en tu gremio, este es un buen momento para hacerlo.

Revisa tus acuerdos laborales vigentes. Entiende qué pactos colectivos tienes y cómo podrían verse afectados por un acuerdo sectorial.

Busca asesoría jurídica. No esperes a que llegue una convocatoria. Tener claridad hoy te permite actuar con conciencia y previsión.

Monitorea los movimientos jurídicos. Si el decreto es demandado ante el Consejo de Estado, el panorama puede cambiar. Lee fuentes confiables.

Calcula el impacto. Haz un ejercicio sencillo con tu área financiera: ¿cuánto te costaría si las condiciones laborales de tu sector se mueven al alza? No necesitas una cifra exacta; una estimación es suficiente para medir el riesgo.

El Decreto 234 no es una amenaza inmediata para todos los sectores. Muchos aún no tienen la densidad sindical para activar este mecanismo. Pero la norma ya existe y entender las reglas es la mejor forma de evitar sorpresas.

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