Consejos para mejorar la gestión del capital de trabajo

13 de marzo de 2024

Conoce estrategias que te permitirán optimizar tu capital de trabajo en una coyuntura marcada por la desaceleración de la economía, las altas tasas de interés y las restricciones para acceder al crédito.

El 2023 fue un año difícil en materia de crédito para las empresas. Según Asobancaria, la cartera del sector financiero habría caído 6,8% real al cierre de ese periodo, la caída más profunda desde junio del año 2000 cuando el país estuvo sumido en la crisis del UPAC (unidad de poder adquisitivo constante). A esto se sumó la desaceleración de la economía, que golpeó los resultados de las empresas y la inversión privada.

Así las cosas, este arranque de año ha sido complejo pues muchas empresas están presionadas por la falta de liquidez y los bancos no están tan dispuestos a flexibilizar el acceso al crédito. En esta coyuntura surge el desafío de mejorar la gestión del capital de trabajo para contar con los recursos necesarios para mantener la operación de los negocios.

De acuerdo con María Elizabeth Bedoya Mejía, Chief Credit Officer de Exponencial Confirming, el capital de trabajo es la gasolina que tienen las empresas para operar a diario y por lo tanto es muy importante gestionar con eficiencia los inventarios y las cuentas por cobrar para convertirlos en liquidez más rápidamente. 

En la actualidad, hay un fenómeno que están viviendo todas las cadenas productivas, no solamente la banca, y es el deterioro de las cuentas por cobrar y la ampliación de los plazos de recaudo. “Lo ideal en las empresas es que calcen los tiempos de recaudo de las cuentas por cobrar con los de las cuentas por pagar, de tal forma que se puedan atender todas las obligaciones de la empresa, tanto los costos fijos como los variables”, dice la experta en finanzas.

Pilas con los inventarios y la cartera

Entender cuál es el nivel óptimo de capital de trabajo que requiere la empresa brinda un panorama más claro de la solución más conveniente para financiar la operación, las políticas de crédito para los clientes, los ciclos de recaudo y las necesidades asociadas a las estacionalidades del negocio.

“En el caso de las empresas que manejan inventarios, además, existe el riesgo de tener atrapada la caja por lo que resulta crítico contar con indicadores de rotación de inventarios que permitan tomar decisiones para convertir en liquidez esas materias primas o mercancías. En las empresas que tienen ventas estacionales es fundamental contar con buenas condiciones con los proveedores y tener un balance en los recaudos”, señala María Elizabeth.

Lo cierto es que las obligaciones de corto plazo deberían ser atendidas con herramientas financieras de corto plazo, dice la experta, pues de lo contrario se termina tomando créditos de alto costo para atender faltantes de caja que  podrían ser resueltos con soluciones como el factoring, que no incrementa el endeudamiento y básicamente convierte en liquidez las facturas de ventas a plazos a cambio de un descuento sobre el monto total.

En casos extremos, por ejemplo, cuando se paga la nómina de la empresa con avances de la tarjeta de crédito, que es un crédito de consumo con la tasa más alta del mercado, se están asumiendo sobrecostos que también golpean la rentabilidad de la empresa.

Según María Elizabeth, se debe tener en cuenta que las facturas son un título valor que se puede negociar una vez ha sido registrado en la plataforma Radian, que  posee toda la trazabilidad de los eventos asociados a dicho título valor, por lo tanto garantiza y otorga la certeza acerca de quién es su legítimo tenedor.

En esta coyuntura económica se debe tener en cuenta que cuando no se atienden los pasivos de corto plazo, se golpea la reputación de las empresas ante sus proveedores y clientes, se afecta la confianza de sus equipos de trabajo, se limita la posibilidad de hacer mejoras productivas y, al final, se pone en riesgo la permanencia de los clientes.

Consejos para mejorar el capital de trabajo

  • Hacer una adecuada planeación de la demanda para evitar excesos de inventarios que generan baja disponibilidad de efectivo.
  • Estructurar políticas de crédito basadas en un conocimiento claro del perfil de los clientes que le convienen a la empresa.
  • Tener una adecuada gestión de la cobranza. Este es un punto a favor de las empresas que ofrecen factoring porque también realizan una adecuada gestión de las cuentas por cobrar.
  • Definir políticas de ventas que generen una mezcla adecuada en los tiempos de recaudo.
  • Realizar operaciones de factoring que permitan generar liquidez sobre las facturas emitidas a plazos.

María Elizabeth explica que el factoring permite aprovechar las oportunidades de negocio porque brinda liquidez oportuna, acortando los plazos de recaudo de la cartera.

“El factoring no incrementa el endeudamiento financiero porque hace parte de las obligaciones comerciales de la empresa. En esencia, consiste en adelantarle el pago al proveedor sin exigirle garantías, ni la firma de pagarés, se hace una única vinculación en la que se le aprueba un cupo al empresario y se inicia la operación. En Exponencial Confirming nos convertimos en aliados de la gestión de tesorería de los empresarios y contribuimos a la eficiencia en los procesos operativos”, concluye la experta.

compartir