El peso colombiano está vigoroso frente al dólar. La mezcla de factores globales y un cambio de expectativas sobre el país ha llevado a que entidades como Nequi, Bancolombia y varias fintechs se peleen por tus dólares. Te contamos qué hay detrás de la pelea por el dólar en Colombia.
El dólar está barato. La divisa colombiana se ha apreciado más que la mayoría de sus pares en América Latina en 2026, y el peso llegó a tocar mínimos de $3.100 por dólar a finales de julio, un nivel que no se veía desde 2019, según el Radar Bancolombia. Pero el dato que mejor resume la magnitud del fenómeno es otro: según un análisis de Aval Asset Management, Colombia lidera el ranking global de retornos del carry trade frente al dólar en 2026, con 24% —más del doble que Brasil (13%), el segundo lugar, y muy por encima de Argentina (12%), Turquía (10%) o México (5%)—. En otras palabras, ningún país del mundo le ha dado tanta plata este año a quien apostó contra el dólar y a favor de su moneda local. Con ese imán de por medio, no es raro que todos —desde el Banco de la República hasta las apps que usas a diario— se estén peleando tus dólares.
¿Por qué está tan barato el dólar?
Aval Asset Management identifica una mezcla de factores globales: Estados Unidos ha buscado deliberadamente una moneda más débil para favorecer sus exportaciones, la Reserva Federal bajó tasas y le restó atractivo a mantener plata en dólares, y el deterioro fiscal estadounidense —déficits altos y deuda creciente— generó dudas sobre la sostenibilidad de esa divisa a largo plazo. A eso se suma un factor propio de Colombia: el ciclo de subidas de tasas del Banco de la República, combinado con una mejora en las expectativas de los inversionistas sobre el compromiso fiscal del nuevo gobierno, disparó el atractivo de traer plata a invertir en deuda colombiana. Bancolombia calcula que el llamado carry-to-risk —cuántas veces la rentabilidad de esa apuesta compensa el riesgo de invertir en el país— se estabilizó en 3,1 en los últimos meses, muy por encima de su promedio histórico de 2,5.
Un dato curioso es que la apreciación de julio no vino tanto de inversionistas extranjeros —que de hecho moderaron su posición ese mes— sino de empresas locales vendiendo sus dólares, según el mismo informe de Bancolombia, que registró ventas netas del sector real por cerca de 500 millones de dólares. Es decir, buena parte de quienes le están “ganando la guerra” al dólar hoy son negocios colombianos que ya tenían la divisa y decidieron cambiarla a pesos.
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El Banco de la República también quiere aprovechar el peso fuerte
El 31 de julio, la Junta Directiva anunció que acumulará gradualmente hasta 4.000 millones de dólares en reservas internacionales durante los próximos dos años, con el fin de fortalecer el respaldo externo del país frente a eventuales choques financieros. La primera subasta, por hasta 400 millones, se realizó el 3 de agosto, y las opciones adjudicadas solo pueden ejercerse si la Tasa Representativa del Mercado (TRM) está por debajo de su promedio de los últimos 20 días hábiles. El Emisor solo compra cuando el dólar sigue barato. Tanto Aval como Bancolombia coinciden en un punto clave: el Emisor no está tratando de fijar un nivel de dólar ni de frenar la apreciación del peso, sino que aprovecha estos episodios para engrosar sus reservas mientras las condiciones lo permiten. La evidencia histórica —dice Aval— muestra que este tipo de compras rara vez cambia la tendencia de fondo del tipo de cambio cuando esta responde a factores estructurales.
¿Se va a mantener así?
Aval sostiene que los factores detrás de la fortaleza del peso lucen más estructurales que pasajeros, y que el ciclo actual podría extenderse más de lo habitual. Pero hay una advertencia: la continuidad depende de que el nuevo gobierno logre sostener la disciplina fiscal y la confianza de los inversionistas. Colombia sigue arrastrando lo que los analistas llaman “déficits gemelos” —fiscal y de cuenta corriente—, que históricamente han hecho que el peso sea una de las monedas más sensibles a cambios en el ánimo global por el riesgo. Si el apetito internacional por activos emergentes se enfría, o si el gobierno no cumple sus metas fiscales, buena parte de esta apreciación se podría revertir.
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Las apps se pelean por tus dólares
La misma lógica —comprar dólares mientras están baratos— explica por qué varias entidades reforzaron sus productos en dólares este año. Nequi habilitó una sección para “traer tus dólares” desde PayPal, giros o remesadoras aliadas y convertirlos a pesos, y anunció el lanzamiento de un bolsillo en dólares basado en stablecoins, aunque por ahora sigue en lista de espera para nuevos usuarios. Bancolombia, por su parte, integró en su app Mi Bancolombia la Cuenta Global de Wenia, que permite comprar y vender dólares y euros digitales (USDW y EURC) referenciados 1 a 1 con las divisas, con una campaña que ofrece hasta 70.000 dólares en recompensas a quienes abran la cuenta.
La mayoría de estas cuentas en dólares no son cuentas bancarias. Bancolombia lo advierte en la propia página del producto: los dólares digitales que ofrece Wenia no son divisas, sino activos digitales emitidos por una entidad privada, sin respaldo gubernamental, y sus precios de compra y venta los fija la misma plataforma, no el mercado cambiario oficial. Wenia opera bajo una licencia otorgada en Bermudas, no bajo la vigilancia directa de la Superintendencia Financiera de Colombia como banco. Además, tiene topes: un mínimo de 1 dólar digital por operación, un máximo de 30 millones de pesos al día y de 10.000 dólares digitales —cerca de 40 millones de pesos— al mes.
Nequi es igual de claro en su blog: un dólar digital no es exactamente lo mismo que una cuenta en dólares tradicional. Mientras una cuenta bancaria en el exterior guarda tu plata en esa moneda dentro del sistema financiero regulado, el dólar digital es un activo que solo representa el valor del dólar dentro de la app. La alternativa real —abrir una cuenta en un banco en el exterior, como las de Bancolombia Panamá o Puerto Rico— sigue existiendo, pero implica otro trámite y otras condiciones; no es lo mismo que activar un botón dentro de la app que ya usas a diario.
Qué puedes hacer esta semana
- Si exportas: un peso fuerte te resta competitividad ahora mismo; revisa si tu sector puede acceder a mecanismos como devolución de IVA, líneas Bancóldex o coberturas cambiarias, similares a los que se usaron en episodios de apreciación pasados.
- Si tu negocio recibe pagos en dólares o piensas ahorrar en la moneda: antes de activar cualquier “cuenta en dólares” dentro de una app, revisa si es un activo digital (como Wenia o los dólares digitales de Nequi) o una cuenta bancaria real en el exterior. Las protecciones y la regulación no son las mismas.
- Si tu empresa importa o tiene pagos en dólares pendientes: aprovecha la ventana actual, pero no la des por permanente. Tanto Aval como Bancolombia condicionan que este peso fuerte se mantenga a que el nuevo gobierno sostenga la disciplina fiscal.
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