Estrategias para mejorar el flujo de caja en tu empresa

19 de marzo de 2024

Ajustar los plazos de pago a proveedores con los plazos de recaudo, mejorar la metodología de recaudo de cartera y utilizar herramientas financieras como el factoring son algunas de las opciones que tienen los empresarios para que su flujo de caja esté más holgado en tiempos de restricciones al sistema financiero.

La salud de una empresa se mide por el flujo de caja, ya que este refleja si se está siendo efectivo en recaudar la cartera y si esas ventas realmente son suficientes para cubrir todos los gastos en que incurre la empresa para mantener su operación.

Cuando hay faltantes de caja, la primera reacción es buscar fuentes de financiación, cuando cabe también hacerse una pregunta ¿qué está fallando en la gestión que se manifiesta en esta necesidad de efectivo? 

La razón más obvia podría ser que no se está vendiendo al ritmo requerido para atender los compromisos de salarios, arriendos y proveedores. Sin embargo, hay muchas empresas que experimentan un crecimiento acelerado en sus ventas que no se refleja en el flujo de efectivo y, por el contrario, ese buen desempeño comercial puede generar aún más presiones.

Esto se debe a que el crecimiento implica mayores compromisos de recursos o de capital de trabajo, por lo tanto es muy importante prepararse para responder al incremento de la demanda y cubrir las necesidades de gasto que se derivan.

Situaciones que afectan el flujo de efectivo

Todos los negocios están expuestos a situaciones inesperadas que pueden golpear el flujo de caja proyectado, algunas de ellas son:

  • El retraso en la suscripción de un contrato y la emisión de una factura sobre negocios que ya están generando gastos considerables en la empresa.
  • Demoras no previstas en el recaudo de facturas emitidas por productos y/o servicios que ya fueron entregados, bien sea porque el cliente tiene dificultades para efectuar el pago o porque se presentan errores en la tesorería del cliente.
  • Coyunturas económicas que impactan la marcha del negocio, como paros de transportadores, eventos de la naturaleza que impiden la entrega de productos y, por ende, la generación de ingresos, entre otras situaciones que se salen de las manos del empresario.

Cómo mejorar el flujo de caja

Para mantener bajo control el flujo de caja se pueden desarrollar estrategias sencillas que toda empresa puede emplear, como las siguientes:

  • Contar con un excel o una herramienta que permita actualizar a diario las entradas y salidas de dinero, en donde se proyecte el desempeño del negocio, por lo menos a seis meses. Este flujo de caja debe incluir las estacionalidad de las ventas, así como los impuestos que se deben pagar y los costos laborales que se generan por efectos de primas y cesantías.
  • Procurar que los plazos de pago a proveedores se ajusten a los plazos de recaudo de cartera, es decir que los desembolsos por compras a terceros deben programarse para fechas posteriores a las de los recaudos de las facturas asociadas a esas compras de insumos. 
  • Mejorar la gestión de recaudo de cartera, estableciendo un proceso con llamadas amigables de confirmación y correos electrónicos de recordatorio sobre las fechas de vencimiento.
  • Generar incentivos para lograr el pronto pago de clientes. En este punto, son válidos tanto los descuentos directos al cliente como el uso de herramientas como el factoring, que consiste en la venta de las facturas a una empresa especializada que desembolsa el dinero a cambio de un descuento financiero y se encarga de la cobranza.

El factoring como una alternativa estratégica

De acuerdo con María Elizabeth Bedoya Mejía, Chief Credit Officer de Exponencial Confirming, una fintech especializada en factoring electrónico, esta herramienta es una obligación comercial que no incrementa el endeudamiento que tiene la empresa. “Nosotros evaluamos el comportamiento de los pagos y la calidad de la fuente de pago, es decir, del cliente al que se le emitió la factura”, explica.

El proceso para acceder al factoring es sencillo. De hecho, con la entrada en operaciones de la plataforma Radian de la Dian se facilitó la venta de las facturas de ventas a plazos que cuentan con los tres eventos (acuse de recibo de la factura, acuse de recibo de la mercancía o el servicio y aceptación o rechazo de la factura electrónica) y que se consideran un título valor. 

“El factoring no debe verse como el último recurso disponible para conseguir efectivo, por el contrario, se puede utilizar de manera estratégica para facilitar las operaciones de la empresa sabiendo que se cuenta con el efectivo necesario”, señala María Elizabeth.

Para la experta en finanzas de Exponencial Confirming, es fundamental que los empresarios entiendan que las facturas son una especie de cheque al portador y le pueden facilitar el acceso al dinero en mejores condiciones de plazo. “Muchos empresarios tienen el  prejuicio de que este tipo de operaciones afectarán su reputación ante el cliente, cuando en realidad es una decisión estratégica que va más allá de apagar un incendio”, concluye.

Si quieres conocer más sobre esta alternativa, no te pierdas el webinar ‘El factoring como estrategia para mejorar la gestión del capital de trabajo de tu empresa’, el próximo 04 de abril. Inscríbete ahora aquí.

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