¿Cómo evitar que los conflictos acaben con las empresas de familia?

10 de marzo de 2025

Los divorcios, las diferencias de opiniones entre hijos y la llegada de nueva parentela con valores diferentes a los de la familia pueden poner en riesgo la continuidad de las empresas de familia. Te contamos cómo puedes blindar tu empresa con un Consejo de Familia que defina las reglas del juego.

Durante más de nueve años, Ángela lideró con gran pericia el área financiera de la empresa de su esposo, César, logrando mejorar la rentabilidad del negocio y concentrando gran parte de la información crítica. Pero las cosas cambiaron cuando César decidió conformar una junta directiva externa, con ejecutivos de mucha experiencia y relacionamiento.

Ángela participó en las primeras reuniones de la Junta sin inconvenientes, pero pocos meses después uno de los nuevos miembros solicitó que la esposa de César dejara de participar en las sesiones de Junta argumentando que este era un espacio estratégico que solo requería la presencia del CEO.

Este requerimiento dejó a Ángela con la moral por el piso, pues aunque ella no era socia de la empresa sí se consideraba con derecho a estar presente en la Junta dado su alto cargo en la organización. “La Junta o yo”, fue la premisa que le planteó a su esposo. Tras varias sesiones con un psicólogo, Ángela presentó su renuncia y la pareja decidió poner fin a su matrimonio de diez años.

Esta historia ocurrió a comienzos del 2024 y afectó toda la operación de la empresa de César pues Ángela manejaba información confidencial y sensible. Los primeros meses fueron muy difíciles para el empresario, que se sumió en un estado depresivo que lo llevó también al diván del psicólogo. Con el apoyo de su equipo de trabajo, el acompañamiento de la Junta y su coach, César logró recomponer la gestión de la empresa y retomar la senda de crecimiento. 

Consejo de Familia

Casos como los de César y su ex pareja muchas veces pueden terminar en la liquidación de una empresa, dado que se mezclan tres ámbitos diferentes: empresa, familia y propiedad.  Y es que mezclar los intereses económicos con los afectivos puede resultar siendo una bomba de tiempo.

 Ángela, por ejemplo, no tenía participación accionaria pero sí se sentía con derecho a participar de una instancia de Gobernanza de primer nivel dado su cargo en la organización y su parentesco con el propietario. Según la firma consultora Deloitte, el gran desafío de las empresas de familia es lograr armonía en las relaciones familiares entre los miembros que trabajan en la empresa. 

“El éxito y supervivencia de dichas empresas estriba en la buena estructura administrativa y la implementación de mejores prácticas de gobierno corporativo, la cual permite separar adecuadamente los asuntos familiares de los asuntos institucionales de la empresa y los tomadores de decisión”, advierte la consulta en un informe de su Boletín de Gobierno Corporativo.

Para facilitar la comunicación y el buen relacionamiento de las familias empresarias se recomienda la creación de un Consejo de Familia, con el cual se puede gestionar la relación entre la parentela y el negocio con unas reglas de juego más claras.

¿Cuál es el propósito de un Consejo de Familia?

  • Velar por la armonía y la unidad familiar.
  • Estructurar un plan que permita garantizar la continuidad del negocio mediante planes de sucesión claros y planificados.
  • Promulgar los valores y la visión de la familia en el negocio.
  • Definir mecanismos que permitan tomar decisiones clave que vinculan la relación familia – empresa.

¿Quiénes deben participar en el Consejo de Familia?

Lo recomendable es que participen los miembros que representen a las diferentes generaciones de la familia, entre los cuales deberían estar los fundadores y accionistas principales, los hijos y posibles sucesores, miembros de la familia que trabajan en la empresa, miembros de la familia que no trabajan en l empresa y, de manera opcional, asesores en diferentes áreas críticas como las finanzas o la gobernanza.

¿Cómo funciona el Consejo de Familia?

Aunque no existe un marco normativo al respecto, se aconseja diseñar y aprobar un reglamento interno de participación, en el que se definan las normas para hacer parte del Consejo, tener voz y voto, así como un sistema para la toma de decisiones. Del mismo modo, es aconsejable definir cómo sería el relacionamiento con otros órganos de gobierno como la Junta Directiva y la asamblea de accionistas.

¿Con qué frecuencia se debería reunir el Consejo de Familia?

Lo recomendable es realizar al menos tres encuentros anuales, como mínimo, y plantear las condiciones que ameriten convocar reuniones extraordinarias.

¿Qué temas se tratan en el Consejo de Familia?

Entre los temas que se deben llevar al Consejo se incluyen aspectos como las estructuras de Buen Gobierno, incluidos los aspectos de sucesión y relevo generacional. También se deben definir las condiciones de ingreso, salida y compensación de familiares en la empresa.

Otro aspecto importante es definir los planes de formación y desarrollo de los futuros directivos familiares; de vital importancia también resulta la gestión de conflictos familiares, definiendo los mecanismos para resolver las diferencias que se presenten a nivel de familia y empresa.

También es relevante llevar al Consejo los temas patrimoniales y legales asociados con la protección del capital, la política de dividendos y la gestión del patrimonio familiar vinculado a la empresa. 

Un punto final es contar con asesores tributarios que permitan hacer la planificación fiscal y tributaria para la familia y la empresa.

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