Prácticas agrícolas para mitigar el impacto del fenómeno de El Niño

27 de marzo de 2024

Conoce las recomendaciones que debes tener en cuenta frente al fenómeno climático que genera intensa sequía y escasez de agua, y que impacta de manera significativa la productividad de los cultivos como el aguacate Hass.

Cada año, la elevación de la temperatura de la Tierra rompe un nuevo récord impulsada por los gases de efecto invernadero que generan fenómenos de El Niño cada vez más agresivos. Según la Nasa, el mes de julio del 2023 fue el mes de mayor temperatura registrada en las épocas recientes y, en general, el planeta registró una temperatura de 1,4 grados más calurosa que el promedio a finales del siglo XIX, cuando se inició el registro de la temperatura en el mundo.

Con El Niño, se registran sequías y escasez de lluvia que afectan la disponibilidad del recurso hídrico tanto para el consumo humano como para actividades agrícolas productivas, disminuyendo la producción de alimentos. Es decir que las personas y familias se afectan en dos vías: riesgo de racionamiento y riesgo de escasez de alimentos agrícolas. De acuerdo con el ingeniero agrónomo Sebastián Guzmán, director de Investigación de Sáfer Agrobiológicos, las condiciones extremas del cambio climático están teniendo un impacto significativo en la gestión de los cultivos.

“La variabilidad climática afecta la biota, es decir, el conjunto de organismos vivos incluidas plagas y enfermedades, lo que requiere estrategias adaptativas más sólidas. Además, las condiciones abióticas, como sequías e inundaciones intensas asociadas con fenómenos como El Niño, pueden influir directamente en la salud y el rendimiento de los cultivos”, señala el experto.

Cultivos que más se afectan con el fenómeno de El Niño

De acuerdo con Guzmán, todos los cultivos asociados a la seguridad alimentaria de un país y los que tienen amplio potencial de exportación, como el aguacate Hass, se ven afectados de maneras diferentes por estos fenómenos climáticos, aunque algunas zonas pueden recibir mayores afectaciones dadas sus condiciones de base.

En el caso del aguacate Hass, un producto con gran potencial de exportación, la sequía puede tener varios impactos negativos en su producción y calidad. Algunos de ellos incluyen:

  • Reducción de la disponibilidad de humedad en el suelo, afectando el desarrollo y rendimiento del cultivo. 
  • Afectación de la calidad, textura y sabor del aguacate al volver la pulpa más seca y menos jugosa.
  • Debilita los árboles, haciéndolos más susceptibles a enfermedades y plagas, lo que puede afectar la calidad y cantidad de la cosecha.
  • Dificulta el establecimiento y desarrollo de cultivos nuevos de aguacate, ya que los árboles jóvenes son más sensibles a la falta de agua.
  • Menor formación de frutas o afectar su tamaño y calibre, disminuyendo la cantidad total de cosecha. 

Para mitigar estos impactos, los agricultores suelen recurrir a prácticas de gestión del agua, como sistemas de riego eficientes y estrategias de conservación del suelo.

Regiones más impactadas por la sequía

En Colombia, las regiones que suelen estar más expuestas a los impactos del fenómeno de El Niño en la actividad agrícola son generalmente aquellas ubicadas en la zona central y norte del país. Entre las zonas más afectadas están:

  • Región Andina: particularmente en las zonas bajas donde los cambios en las precipitaciones pueden afectar la disponibilidad de agua para riego y el suministro de agua para las comunidades.
  • Región Caribe: las áreas costeras del Caribe colombiano pueden experimentar sequías y temperaturas más altas durante eventos de El Niño, lo que afecta a los cultivos y la disponibilidad de agua.
  • Suroccidente del país: esta región puede experimentar impactos significativos, ya que depende en gran medida de las condiciones climáticas estables para la producción agrícola.

Es importante señalar que las afectaciones pueden variar según la intensidad y duración específicas de cada evento de El Niño, así como las características geográficas y climáticas propias de cada región.

La variabilidad climática en Colombia puede tener consecuencias importantes para la seguridad alimentaria y la economía, por lo que el monitoreo constante y la implementación de medidas de adaptación son fundamentales.

Por ello, resulta fundamental desarrollar prácticas agrícolas resilientes y sostenibles para hacer frente a estos desafíos climáticos. La investigación, la innovación en técnicas agrícolas y la colaboración entre comunidades son esenciales para mitigar los impactos negativos y promover la seguridad alimentaria en un entorno cambiante, señala Guzmán.

Productos para mitigar el cambio climático en el agro

Durante los períodos de sequía, es crucial prestar una atención especial al cuidado de las plantas para minimizar los efectos del estrés hídrico, el cual se puede manejar con productos agrobiológicos específicos diseñados para estas coyunturas.

Esta es la misión de Sáfer Agrobiológicos, una empresa dedicada a producir insumos biológicos con enfoque en las alternativas a la agricultura tradicional, soluciones pensadas para aportar al agricultor en su producción y el cuidado del medio ambiente, ya que la agricultura sostenible y respetuosa con la naturaleza es crucial para abordar los desafíos ambientales y garantizar la seguridad alimentaria.

Con esto en mente, la empresa ha diseñado productos como BP-150 y OASIS que contribuyen al mantenimiento de las plantas en estas épocas extremas. Estos productos, por sus ingredientes activos, ayudan a que la translocación de nutrientes sea eficiente y proporcionan nutrientes equilibrados para fortalecer la resistencia de las plantas al estrés.

El portafolio de soluciones de Sáfer también contribuye a la prevención y control de algunas plagas y enfermedades que pueden volverse más problemáticas debido al estrés de las plantas. También son soluciones que permiten obtener mejores beneficios, menores pérdidas y el aprovechamiento de los recursos naturales disponibles, especialmente en periodos de sequía.

Según Guzmán, las certificaciones de los productos de Sáfer son una garantía de la trazabilidad de sus ingredientes activos y validan su eficiencia, confirmando su posible uso para toda clase de cultivos comerciales.

Prácticas agrícolas para tiempos de sequía

En el caso específico del aguacate Hass, Guzmán recomienda incorporar prácticas agrícolas sostenibles, como la rotación de cultivos y el manejo adecuado del suelo cuando haya lugar a ello, para mejorar la resiliencia de los sistemas agrícolas ante condiciones climáticas extremas.

Así mismo, se pueden utilizar materiales orgánicos como mulch alrededor de las plantas para ayudar a conservar la humedad del suelo, reduciendo la necesidad de riego. También es clave asegurarse de proporcionar un riego suficiente y eficiente, mantener un monitoreo regular de plagas y enfermedades y aplicar medidas preventivas o correctivas, según sea necesario.

Finalmente, es importante realizar una fertilización balanceada para proporcionar nutrientes equilibrados y fortalecer la resistencia de las plantas al estrés, mitigando los efectos adversos de la sequía.

Si quieres conocer los desafíos que el cambio climático impone al sector agrícola colombiano, asiste al webinar del próximo 16 de abril “Desafíos del agro frente al cambio climático”. Inscríbete ahora aquí.

compartir