Proyecciones económicas ¿cómo impactarán a tu empresa?

11 de marzo de 2026

Las proyecciones más recientes del equipo de investigaciones económicas de BBVA Research sugieren que la economía colombiana bajará su ritmo de crecimiento en 2027. Conoce qué les depara a los principales indicadores económicos en lo que resta del 2026 y cómo impactarán tu empresa.

Tras un crecimiento estimado de 2,6% en 2025, el país podría expandirse alrededor de 2,8% en 2026. Aunque las proyecciones para el 2027 anticipan una desaceleración de la dinámica hacia 1,8% en el crecimiento del PIB. Este comportamiento refleja una economía que continúa avanzando impulsada principalmente por el consumo interno, pero que enfrenta restricciones derivadas de condiciones financieras más estrictas, presiones inflacionarias persistentes y una lenta recuperación de la inversión.

Crecimiento: expansión moderada con señales de desaceleración

El desempeño reciente de la economía ha estado impulsado fundamentalmente por la demanda interna, en particular por el consumo de los hogares y del sector público. En contraste, la inversión apenas comienza a recuperarse luego de la fuerte contracción observada en 2023, lo que limita el potencial de crecimiento de largo plazo.

Según los analistas de BBVA Research, el consumo seguirá siendo el principal motor de la actividad económica en el corto plazo. No obstante, se espera que hacia el segundo semestre de 2026 comience a observarse una desaceleración gradual de la demanda debido a condiciones financieras más restrictivas.

En paralelo, el mercado laboral podría mostrar señales de enfriamiento. La tasa de desempleo urbano, que cerró 2025 en 7,8%, podría aumentar hasta 9,0% en 2026 y 9,5% en 2027, reflejando el menor ritmo de crecimiento económico y mayores costos laborales. A ello se sumaría un deterioro en la calidad del empleo, lo que podría impactar el poder adquisitivo de los hogares.

Inflación: presiones que reaparecen en 2026

En materia de precios, las proyecciones anticipan un nuevo repunte inflacionario antes de retomar una senda descendente. La inflación, que cerró 2025 en 5,1%, podría subir hasta 6,5% al finalizar 2026, para luego moderarse nuevamente hacia 5,0% en 2027.

Este comportamiento estaría asociado a presiones persistentes en varios frentes: el precio de la energía, el incremento en los arriendos y el aumento de los costos laborales. Estas variables han elevado las expectativas inflacionarias y podrían retrasar el proceso de convergencia hacia niveles más cercanos a la meta del banco central.

Tasas de interés: política monetaria restrictiva

El escenario inflacionario obligaría al Banco de la República a mantener una política monetaria restrictiva durante buena parte del próximo ciclo económico. En ese contexto, el Emisor podría elevar la tasa de referencia hasta 12,25% en 2026 y mantenerla en niveles restrictivos durante gran parte de 2027.

Solo hacia el final de 2027 se anticipan recortes graduales, que podrían llevar la tasa a niveles cercanos al 11,25%. Este entorno de tasas relativamente altas seguirá encareciendo el crédito para empresas y hogares, lo que también contribuiría a moderar el ritmo de expansión económica.

Tipo de cambio y remesas: factores clave del frente externo

En el frente cambiario, el dólar continuaría influenciado por factores globales, especialmente por un entorno internacional caracterizado por tasas de interés elevadas y episodios de volatilidad financiera. Bajo este escenario, se proyecta que el tipo de cambio tenga un promedio cercano a los 3.750 pesos durante 2026, con presiones de depreciación gradual del peso en el corto plazo.

El informe también prevé que el déficit en cuenta corriente vuelva a ampliarse progresivamente. Este indicador podría ubicarse en 2,8% del PIB en 2026 y en 3% en 2027, frente al 2,4% registrado en 2025, impulsado principalmente por el comportamiento del comercio exterior y los pagos de renta al exterior.

En este contexto, las remesas seguirán desempeñando un papel determinante en la economía colombiana. En 2025 representaron el 18,4% de las exportaciones y el 15,2% de las importaciones, consolidándose como una fuente clave de financiamiento externo y un soporte importante para el consumo interno. Sin embargo, se espera que su crecimiento se desacelere: tras expandirse 10,6% en 2025, las remesas podrían aumentar 3,5% en 2026 y apenas 1% en 2027.

¿Qué deben esperar los empresarios?

Para el sector empresarial, las proyecciones sugieren un entorno de oportunidades moderadas, pero con mayores restricciones financieras y presiones sobre los costos. La economía seguirá creciendo, aunque a un ritmo más contenido, con un consumo que continuará siendo el principal impulsor de la actividad productiva.

Al mismo tiempo, factores como tasas de interés elevadas, presiones inflacionarias y un mercado laboral menos dinámico exigirán mayor prudencia en las decisiones de inversión y planeación financiera. En este escenario, la capacidad de adaptación, la eficiencia operativa y el aprovechamiento de oportunidades en mercados internos seguirán siendo claves para sostener el crecimiento empresarial durante los próximos años.

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