Las empresas que logran hacer realidad sus estrategias e iniciativas de negocio son aquellas que tienen la disciplina para crear hábitos positivos. Te explicamos cómo ‘instalar’ los comportamientos que necesita tu empresa para alcanzar su meta más importante.
Lograr hábitos que mejoren nuestra calidad de vida no es un simple asunto de voluntad. En realidad, se requiere de método para fortalecer la disciplina y llevar a cabo aquello que nos hace bien.
Andrés Morales, mentor empresarial experto en finanzas y gestión de negocios, dice que la disciplina se resume en ‘hacer lo que debo hacer incluso cuando no quiero hacerlo’. “Un ejemplo claro es hacer ejercicio, cuando tienes ganas de seguir durmiendo. No quiero hacer mi rutina de ejercicios, pero me levanto y lo hago porque tengo la disciplina”, dice el CEO de la firma The Talent Tree, una empresa que brinda formación y mentoría a empresarios que quieren detonar sus resultados.
Al igual que con la vida personal, la vida empresarial también requiere de hábitos positivos que permitan alinear los comportamientos de sus colaboradores en torno a los objetivos del negocio o una meta crucialmente importante -MCI-.
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César Trujillo es Head of AI y Country Manager en Soho Humantech y ha combinado su experiencia de negocios con las herramientas tecnológicas para promover cambios en la cultura organizacional de diversas empresas. Dentro de sus metodologías de trabajo se incluye la implementación del concepto 4DX (cuatro disciplinas de la ejecución) que permite tener un foco claro y alinear a los equipos en pos de una Meta Crucialmente Importante -MCI-.
Para implementar esas cuatro disciplinas, se recomienda tener en cuenta que hay cinco etapas por la cuales se transita en el proceso:
Etapa 1:
Tener claridad sobre la MCI que guiará todo el proceso. Esto implica tener definida la meta crucialmente importante, contar con la medidas de predicción que se evaluarán, tener el equipo de colaboradores clave, programar y ejecutar cada semana una reunión de seguimiento
Etapa 2:
Hacer un lanzamiento explícito del proceso, generando confianza entre los miembros del equipo y convicción con respecto a lo que se busca lograr y el cómo se va a conseguir. El líder debe confirmar su compromiso total con el proceso.
Etapa 3:
Adopción paulatina de las disciplinas, manteniendo el compromiso con respecto a las sesiones de rendición de cuentas del equipo. Tener a la vista de todos un tablero con los resultados es una práctica que se debe mantener a lo largo de todo el proceso.
Etapa 4:
Optimización del proceso. Invitar a los miembros del equipo para que evalúen los aprendizajes y propongan mejoras continuas en sus tareas es una parte clave para avanzar en el resultado que se espera. Del mismo modo, es vital el reconocimiento por las tareas bien hechas y la celebración de las victorias que se van consiguiendo a medida que se avanza.
Etapa 5:
Establecer los hábitos. Dado que el proceso se ha realizado, debes propiciar un ciclo de ejecución y mejora permanente, en el que se formulen otras MCI y se desplieguen las etapas del proceso.
Estos son puntos clave para ayudar a su equipo a convertir las disciplinas en un hábito y en la cultura de la organización.Si quieres conocer en detalle cómo implementar las 4DX asiste al Taller Práctico [gratuito] ‘Ejecuta tu estrategia como lo hacen Google y Netflix’, que se realizará el miércoles 14 de mayo a través de Zoom. Los expertos Andrés Morales y César Trujillo serán los mentores que te entregarán las herramientas más potentes para que vuelvas realidad la disciplina en tu organización y consigas tus objetivos de negocio. Reserva tu cupo aquí.
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